
En concreto, según han visto en un estudio desarrollado en
niños de 11 a 16 años, una pasta de dientes con un contenido de flúor cuatro
veces mayor puede reducir en un tercio su aparición tras su uso prolongado.
Estudios previos ya han demostrado que hasta un 85 por
ciento de los pacientes que usan este tipo de dispositivos puede desarrollar
este tipo de manchas, que suelen ser permanentes. "Para reducir este
efecto ya hay varios productos disponibles en el mercado pero la evidencia
científica sobre su eficacia es todavía deficiente", ha reconocido Mikael
Sonesson, autor del estudio.

Antes de iniciar el estudio, a todos los jóvenes le hicieron
fotos de su dentadura, que se repitieron una vez retirados los aparatos, que
llevaron durante una media de 1,8 años.
Cuando los investigadores analizaron los resultados vieron
que alrededor del 45 por ciento de los pacientes que se cepillaban con pasta
dental normal desarrolló manchas blancas, frente al 34,6 por ciento de los que
usaron la pasta rica en flúor, lo que supone una reducción del 32 por ciento.
No obstante, reconocen que esta pasta de dientes debe usarse
una vez al día, a diferencia de las convencionales, y los usuarios no pueden
tragársela, ni comer ni beber en la media hora posterior al cepillado.

www.marlonbecerrasuba.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario