Las agresiones son una de las principales causas de las fracturas maxilofaciales

Los traumatismos faciales por agresiones se han convertido en los últimos años en la primera causa de fracturas maxilofaciales y duplican ya a las causadas por accidentes de tráfico, según datos de un estudio de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM).
La investigación, publicada en la Revista Española de Cirugía Oral y Maxilofacial del mes de abril, reflejaba como las agresiones representan ya más de la mitad de las fracturas maxilofaciales, seguidas de los accidentes de tráfico (21%) y las caídas (7,6%), y el grupo de población más afectado es el comprendido entre los 20 y los 29 años. Además, 9 de cada 10 fracturas fueron en hombres.

 
La reducción de las fracturas por accidentes de tráfico se debe a que estos últimos, según explica el presidente de SECOM, Javier González Lagunas, "ocasionan lesiones
menos graves en los ocupantes de los vehículos debido a la generalización del uso del cinturón de seguridad y el airbag".

En los hombres la mayoría de las fracturas maxilofaciales tienen lugar fuera del hogar y en las mujeres dentro del mismo, dado que muchas fracturas accidentes domésticos son, en realidad, fruto de violencia de género.


Lo bueno, explica esta sociedad científica, es que los avances en cirugía oral y maxilofacial hacen posible devolver la funcionalidad a una mandíbula fracturada "de manera inmediata" mientras el hueso se consolida.

La intervención consiste en reducir la fractura de tal modo que se consiga una correcta oclusión dental y después fijarla con miniplacas de titanio. Esta fijación permite el movimiento de la mandíbula desde el primer día "a diferencia de lo que ocurría hasta hace poco", en que el paciente apenas podía abrir la boca en el periodo medio de consolidación del hueso, que dura unos 90 días.

Otro de los avances que se ha logrado en la cirugía oral y maxilofacial es la ausencia de cicatrices visibles, ya que la intervención de realiza de forma endoscópica intraoral, comenta el doctor Fernando Manso, del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Fremap de Sevilla, que recientemente ha operado la fractura de mandíbula del futbolista del Betis Damien Perquis.


Las bacterias buenas se vuelven malas

¿Cómo están relacionadas estas bacterias orales mutantes con las enfermedades cardíacas o la artritis? La ADA y la AAE afirman que es un “mito” que las bacterias que se encuentran dentro y alrededor de un diente con endodoncia puedan causar una enfermedad. v Pero ellos basan esa afirmación en la misma suposición equivocada de que las bacterias en estos dientes enfermos son las MISMAS que las bacterias que normalmente se encuentran en su boca- y claramente ese no es el caso.

En la actualidad, las bacterias pueden identificarse por medio de un análisis de ADN, ya sea que estén vivas o muertas, de los rastros de los indicadores de ADN.

Como una continuación del trabajo del Dr. Price, la Fundación de Investigación de Elementos Tóxicos (TERF por sus siglas en inglés) utilizó un análisis de ADN para examinar un diente con endodoncia y encontraron contaminación bacteriana en el 100 por ciento de las muestras analizadas. Identificaron 42 especies diferentes de bacterias anaeróbicas en 43 muestras. En las cavitaciones, identificaron 67 bacterias diferentes en 85 muestras analizadas, con muestras individuales que albergaban entre 19 y 53 tipos de bacterias cada una. Las bacterias que se encontraron incluyen los siguientes tipos:

  • Capnocytophagaochracea vi
  • Fusobacteriumnucleatum vii
  • Gemellamorbillorum viii
  • Leptotrichiabuccalis
  • Porphyromonasgingivalis ix

¿Acaso estos simplemente son bacterias benignas y ordinarias? Por supuesto que no. Cuatro de ellas pueden dañar su corazón, tres pueden dañar sus nervios, dos pueden dañar sus riñones, dos pueden dañar su cerebro y una puede dañar sus cavidades en los senos…así que son todo MENOS amigables. (Si quiere ver que tan desagradables pueden ser, lo invito a revisar las notas de pie.)

Se encontró aproximadamente un 400 por ciento más de bacterias en la sangre que rodea el diente con endodoncia que lo que se encontró en el mismo diente, lo que sugiere que el diente incuba el ligamento periodontal es el suministro de alimentos. Se descubrió que el hueso que rodea al diente afectado tiene aún MÁS bacterias…no es una sorpresa, ya que el hueso es un buffet virtual de los nutrientes bacterianos.